"Ahí radica el verdadero poder de los medio masivos: son capaces de redefinir la normalidad". (Michael Medved)
Siempre oímos hablar de Palestina y qué de la mal se la pasan los pobres en confrontación a su poderoso vecino, pero, alguna vez nos hemos preguntado qué es lo real y verdadero de todo eso, y sobre todo, en qué es usado el dinero donado por Europa, EEUU y las organizaciones humanitarias por parte de las autoridades Palestinas…
Tomando en cuenta el tamaño de Israel, es el país del mundo con más corresponsales de prensa, algo de lo cual significa que para cada medio de comunicación que mantiene a sus trabajadores allí, le debe salir no sólo rentable, sino un buen negocio, siendo así, que todo lo que se diga o se divulgué en contra o a favor, siempre será una noticia fácil de vender, creando así audiencia televisiva y periodística.
Muchos intereses económicos y por agua, son las verdaderas disputas; el Dios hebreo, cristiano o musulmán son solamente la excusa que mueve a la ignorancia del pueblo a dejar su sangre por la codicia de unos pocos. La historia está repleta de estos ejemplos, lo triste es que aún no aprendemos…
Pero más allá de las peloteras territoriales y de los reconocimientos de estados, es preguntarme en qué nuestros líderes políticos invierten nuestros impuestos… Por qué por un lado en Europa o cualquier cultura occidental se castiga la PEDOFILIA y en lugares como en Palestina y otros con las mismas creencias en común, nuestro dinero se dona generosamente a ratificar que niñas menores de 12 años puedan ser usadas en casamientos de conveniencia, sino también a cualquier vejación que para muchos de nosotros sería abominable. No sé si en aras a la tolerancia eso signifique que yo comulgué con sus creencias y avive su particular estilo de vida, pero lo que si tengo claro, es que no quiero que mis impuestos sean usados en beneficios de unos depravados…
Además de esto, valdría la pena preguntarse si ya no es suficiente en ser políticamente correcto con la pasividad en nuestras propias tierras, es decir, por qué he de soportar a una mujer con un denigrante velo (hiyab, حِجَاب) o el burka (برقع) en respeto a sus creencias religiosas, se paseé por mis calles, o tenga que cerrar los ojos cada vez que veo como las maltrata abiertamente su marido estando en mi país, cuando nosotros les ofrecemos estar en un país de acogida… Y no sólo eso, en que nuestros políticos hagan uso de bien público para hacer mezquitas y publicidad a favor de la tolerancia en un “ESTADO LAICO”…
Si cualquiera de nosotros estuviéramos en esos países con una religión musulmana radical, quisiera saber qué tan tolerantes serían a no obligarnos a sus normas, leyes y creencias aunque seamos excelentes contribuyentes…
Siempre oímos hablar de Palestina y qué de la mal se la pasan los pobres en confrontación a su poderoso vecino, pero, alguna vez nos hemos preguntado qué es lo real y verdadero de todo eso, y sobre todo, en qué es usado el dinero donado por Europa, EEUU y las organizaciones humanitarias por parte de las autoridades Palestinas…
Tomando en cuenta el tamaño de Israel, es el país del mundo con más corresponsales de prensa, algo de lo cual significa que para cada medio de comunicación que mantiene a sus trabajadores allí, le debe salir no sólo rentable, sino un buen negocio, siendo así, que todo lo que se diga o se divulgué en contra o a favor, siempre será una noticia fácil de vender, creando así audiencia televisiva y periodística.
Muchos intereses económicos y por agua, son las verdaderas disputas; el Dios hebreo, cristiano o musulmán son solamente la excusa que mueve a la ignorancia del pueblo a dejar su sangre por la codicia de unos pocos. La historia está repleta de estos ejemplos, lo triste es que aún no aprendemos…
Pero más allá de las peloteras territoriales y de los reconocimientos de estados, es preguntarme en qué nuestros líderes políticos invierten nuestros impuestos… Por qué por un lado en Europa o cualquier cultura occidental se castiga la PEDOFILIA y en lugares como en Palestina y otros con las mismas creencias en común, nuestro dinero se dona generosamente a ratificar que niñas menores de 12 años puedan ser usadas en casamientos de conveniencia, sino también a cualquier vejación que para muchos de nosotros sería abominable. No sé si en aras a la tolerancia eso signifique que yo comulgué con sus creencias y avive su particular estilo de vida, pero lo que si tengo claro, es que no quiero que mis impuestos sean usados en beneficios de unos depravados…
Además de esto, valdría la pena preguntarse si ya no es suficiente en ser políticamente correcto con la pasividad en nuestras propias tierras, es decir, por qué he de soportar a una mujer con un denigrante velo (hiyab, حِجَاب) o el burka (برقع) en respeto a sus creencias religiosas, se paseé por mis calles, o tenga que cerrar los ojos cada vez que veo como las maltrata abiertamente su marido estando en mi país, cuando nosotros les ofrecemos estar en un país de acogida… Y no sólo eso, en que nuestros políticos hagan uso de bien público para hacer mezquitas y publicidad a favor de la tolerancia en un “ESTADO LAICO”…
Si cualquiera de nosotros estuviéramos en esos países con una religión musulmana radical, quisiera saber qué tan tolerantes serían a no obligarnos a sus normas, leyes y creencias aunque seamos excelentes contribuyentes…
Por lo tanto, basta ya de ser imbéciles, quitémosle la hipocresía a nuestra falsa tolerancia y démosle más dignidad al respeto por nuestros ideales, leyes, cultura y a la defensa por todas las mujeres del planeta… (Aunque muchas musulmanas no se respeten así mismas)
Que nuestro dinero no sea usado más para ningún fin como estos ya mencionados y por supuesto, que la tolerancia no sea convivir con todo aquello que implique retrasar y alienar mi propia cultura, porque si la elección y conformidad de vida en esos pueblos musulmanes radicales, con una mentalidad recula e infamante a sus mujeres, viven en su concepción, yo en la mía, no tengo por qué soportar lo que ellos tampoco resistirían en sus tierras…
No permitamos que una minoría huésped en Europa se imponga a la mayoría residente y Europea en el beneficio de una solidaridad que nos hace cómplices del maltrato nefando de la religión musulmana fundamentalista a sus mujeres… Solidaridad y convivencia sí, pero, sin caer en la bobada de ser desplacientes ante lo que siempre será maltrato y vejación tengan el dios que tengan.
En pocas palabras, libertad religiosa no significa que los ineptos políticos por ignorancia, desconocimiento, intención oportunista de moda o por mano de obra barata, nos impongan que tolerancia es una relativa beneficencia en función de los intereses del estado, porque de ser así, esto como siempre es percibido, no es más que una partidocracia hecha a la medida de los medios de comunicación, la intención estadística de votos y de los que mueven de verdad el poder del dinero en su propio beneficio. Y como ejemplo bastaría por mencionar, que mientras en muchas comunidades autónomas se debaten ante la tragedia del “paro” el dinero público se gaste en referéndums de 3 millones de € mal hecho, para consultar sobre una obra pública o en defender los intereses electorales en un estatud musgaño que valoriza la segregación y los retrógrados intereses de los nacionalista charnegos catalanes…
Y es que bastaría con ser un poco curioso en la historia para comprender que Cataluña después de siglos siendo Española no tiene nada que los haga diferente a la realidad cultural de España, en honor a la verdad sólo una cosa, el “catalán”, que en la mayoría es mal hablado e impuesto en las escuelas con el dinero de todos los contribuyentes del Reino de España.
Por lo tanto, no dejemos que esta democracia se convierta en sólo la legitimidad de un derecho de mal elegir cada 4 años a unos funcionario públicos según su partido político, porque de lo contrario tendremos lo que merecemos, una sociedad tonta que todo lo acepta sin más y para el colmo, paga más para que unos pocos vivan mejor… Eso sí, con un pueblo tolerante, un ejército siempre listo en misiones de “paz” y un país abierto al diálogo de Zapateros en mercadillos de ferias…
אמיליו דה מונז
No hay comentarios:
Publicar un comentario