Ahora sé que aunque me pese mi soledad
cada día la deseo más,
porque es como una pareja de años
que sin quererse se toleran,
cada uno en sus desgracias
siguen sus vidas,
y todo viene y todo va…
Porque ella conoce letra a letra todas mis quejas
y yo de ella, cada una de sus jugarretas…
Y todo sigue igual,
todo marcha, todo va…
Ahora sé que mis recuerdos de ayer
sólo sirvieron para decirme lo que no soy,
que el tiempo pasa haga o no haga,
siempre seguirá su rumbo
y nada,
ni nadie frenará
su metódico: tic, tac, tic, tac, tic, tac…
Y todo sigue igual,
y todo va
y no parará…
Ahora sé que cada lágrima al beso de adiós
en los brazos de un niño
y la cruel legalidad de un convenio,
no es más que cosas de adultos…
Porque siempre sabemos que es lo más justo
para nosotros, para ellos y para todos por igual...
Ahora sé que cada vez que tropiezo
con una puerta que antes no estaba,
es sólo casualidad del momento,
del hotel que aún abierto quedaba,
de esa,
que ahora está
llegó y se va…
Ahora sé que el arrullo de la televisión
no es más que el susurro de bodrios
que como nanas me arrojan a los pechugones de Morfeo,
en la espera de lo que aún no viene
y tal vez, nunca vendrá…
Ahora sé que en el apretón de mi almohada
mil olores hay y ninguno es,
ninguno queda,
todos siguen,
todos van…
Ahora sé que voy llenando de nombres
mi agenda
y a las dos semanas
otra vez más,
vacía quedará…
Ahora sé que un te quiero,
no es más que un gesto teatral
y el escenario de esa obra es la personificación
de mi futuro incierto y desconocido
que viene, sigue y se va…
Ahora sé que el tiempo me ha enseñado
según la cicatriz que en mi alma
ha quedado,
por el dolor que dejaron
los ausentes,
por los que ayer habían
y tierra son,
por lo que nunca podré cambiar,
por lo que dejé de hacer y nunca hice,
por lo que soñé y ya no es,
por lo que no evité y fue…
Ahora sé,
ahora ya,
finalmente lo sé…
אמיליו דה מונז
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