Mágica noche esa,
que con tus besos eran
como las olas del mar en la arena
que en su vaivén de frescura
llenabas de intensidad
cada rincón de mi alma
con tus encantos de bruja…
Mágica noche esa,
que dócilmente mojabas
con tu sutil dulzura
las orillas de mis labios
y colmabas de ímpetu
cada retiro de mi ser,
ante los ataques de tu pasión airada…
Mágica noche esa,
que dejaste tus miedos
para ser amada
y una vez más
como si aquella fuera,
la única y primera vez…
Mágica noche esa,
que destruyendo mis corazas
de guerrero de mil batallas,
desnudo y sin armas,
me bautizaste
con la descarga de tus aguas…
Y en el estruendo de tu exaltación contenida
un nuevo nombre has dado
a mi aliento de vida…
Mágica noche esa,
que con tus besos eran
como las olas de mar en la arena
que en su vaivén de frescura
llenabas de intensidad
cada rincón de mi alma
con tus encantos de bruja…
אמיליו דה מונז
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